#45 El latido del mañana (ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles)

Esta historia también está disponible en inglés.

Max estaba caminando por el vecindario donde vive. Los edificios altos se erigen como gigantes.

Max caminó por su vecindario, donde los edificios altos se erguían como gigantes.

Las calles estaban tranquilas y las tiendas cerraban una tras otra.

Las calles estaban vacías y las tiendas estaban cerrando.

La gente que antes se reunía aquí ahora pasa caminando rápidamente.

La gente que antes se reunía ahora pasaba rápidamente.

Una noche, Max estaba contemplando el paisaje urbano desde su balcón.

Una noche, Max miró el horizonte de la ciudad desde su balcón.

Imaginó una ciudad nuevamente rebosante de vida, no sólo edificios altos y calles tranquilas.

Imaginó otra vez una ciudad llena de vida, no sólo edificios altos y calles vacías.

Preguntó a sus amigos cómo podían lograr que la gente regresara.

Empezó a hablar con amigos y a preguntarles qué haría que la gente regresara.

Poco a poco empezaron a surgir nuevas ideas. Espacios compartidos, jardines en azoteas y eventos que dan vida a la ciudad.

Poco a poco han surgido nuevas ideas: espacios compartidos, jardines en azoteas y eventos para dar vida a las calles.

Pronto se pintaron murales en las paredes, las farolas brillaron intensamente y en los cafés se escuchó música.

Pronto, los murales cubrieron las paredes, las luces iluminaron las calles y se escuchó música en los cafés.

La ciudad ya no era sólo un conjunto de edificios, sino que se había convertido más bien en un "hogar" donde todos se sentían como en casa.

La ciudad ya no era sólo un lugar de edificios: se sentía como en casa, un lugar al que todos pertenecían.